jueves, 5 de noviembre de 2015

Guerrero: los retos para educación media superior

Disertaciones
Noé Ibáñez Martínez

En su mensaje en Acapulco con motivo de su asunción como gobernador, Héctor Astudillo tocó un tema medular respecto a la situación en que se encuentra la educación en Guerrero, en el que recordó los graves rezagos en este rubro como el alto índice de analfabetismo, la alarmante cifra de deserción escolar y la cobertura, particularmente en la educación media superior.
Respecto a esta última, dijo que el 45% de los jóvenes desertan durante los tres años de bachillerato; es decir, de cada 100 jóvenes de nuevo ingreso, solo 70 continúan a los tres meses o al siguiente semestre; o que de cada 100 jóvenes que están en edad de estudiar el bachillerato, solo se atiende a 75, incluyendo todas las preparatorias de la Universidad Autónoma de Guerrero y los subsistemas educativos públicos y privados.
Existen diversos factores que influyen en la deserción de los jóvenes. Una de ellas es por problemas de orden social, ya que de acuerdo a la Encuesta Nacional de Deserción en la Educación Media Superior (ENDEMS) 2011, el 49% de los encuestados señalaron que abandonaron los estudios por la falta de recursos para comprar útiles, cubrir los pasajes de transporte, o bien, por no cubrir la cuota de inscripción que solicitaban los planteles. De los que provenían de una familia de escasos recursos, el 18.3% señaló que consideraban más importante trabajar que estudiar, el 17.8% abandonaron la escuela porque les disgustaba estudiar; el 17.5% que por que se embarazó, embarazó a alguien o tuvo un hijo; y el 17.3% por que le tocó un turno distinto al que quería.
Aunado al tema del abandono escolar, la deficiencia en la cobertura es otro de los retos para este gobierno, y es que Guerrero alcanza apenas el 43.6%, de acuerdo al reporte anual Panorama Educativo de México: Indicadores del Sistema Educativo Nacional del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE). De seguir con la misma política educativa, sería hasta el 2020 cuando se alcance una cobertura del 95%, según pronósticos de la propia Secretaría de Educación Guerrero.
Dentro de los retos también se suman la inequidad y la calidad en el acceso a la enseñanza, que deben ser correlativos a la cobertura escolar; ya que si se deja a un lado el asunto de la calidad de los servicios educativos, la ampliación de la cobertura tampoco garantiza una reducción de las brechas socioeconómicas en la asistencia escolar.
Además, me parece importante reorientar el sentido de la educación media superior, la cual no debe considerarse solo un eslabón entre la educación básica y la superior, sino debe contar un objetivo y sentido propio; es decir, lograr en los jóvenes una expresión personal y comunicación verbal y gráfica, estimulando hábitos de integración social, de convivencia grupal, de solidaridad y conservación del medio ambiente.
Asimismo, debe responder a los retos actuales de la sociedad de la información y el conocimiento y debe dar respuesta a las características de los nuevos “nativos digitales”, brindándoles las herramientas que les permitan analizar y utilizar la abundante información de nuestros tiempos.
Por otro lado, la educación media superior debe promover un vínculo efectivo entre la formación de los jóvenes y el mundo empresarial; es decir, implementar estrategias que permitan a los estudiantes generar un espíritu empresarial, desarrollar cualidades como la creatividad y la asunción de riesgos, así como sensibilizarlos para trabajar por cuenta propia como una opción profesional.
Sobre este rubro, Astudillo Flores anunció en Acapulco la creación del Instituto de Jóvenes Emprendedores, que buscará incorporar a los jóvenes a la dinámica económica y social de la entidad.

En conclusión, los retos que enfrentará el nuevo gobierno en materia educativa son enormes. Por ello, las estrategias deberán ir encaminadas a grupos poblacionales históricamente excluidos con una perspectiva integral, seria y responsable.

martes, 27 de octubre de 2015

Guerrero: los retos del nuevo gobierno de Héctor Astudillo


En los primeros minutos de este martes 27 de octubre inició la transición en el Gobierno del Estado de Guerrero, el mismo día en que se erigió como entidad libre y soberana hace 166 años y se designó como gobernador provisional a don Juan N. Álvarez, quien al siguiente año fue ratificado como gobernador constitucional.
Tras diez años y seis meses en el poder, el Partido de la Revolución Democrática —primero con Zeferino Torreblanca Galindo, luego con Ángel Aguirre Rivero y un fugaz y circunstancial interinato de un año de Rogelio Ortega Martínez—, terminó con la esperanza de miles de guerrerenses que habían creído en un proyecto de transformación social cuando surgió en 1989. Pero por reiterados errores de sus dirigentes y gobernantes, la decepción creció a tal punto que muchos de los fundadores abandonaron el partido y la muestra más clara fue el retorno de un partido bien conocido en Guerrero: el Partido Revolucionario Institucional, con la esperanza de retomar el orden en la administración estatal y por ende, en la sociedad en “un estado problema”, como lo llamó don Moisés Ochoa Campos, con graves rezagos que lo han marginado del desarrollo nacional.

Vuelve Astudillo

Después de diez años, Héctor Antonio Astudillo Flores regresa al PRI la gubernatura de Guerrero. Ganó las elecciones del pasado 7 de junio con un amplio margen frente a la candidata de la alianza PRD-PT, Beatriz Mojica Morga. Astudillo Flores obtuvo 558 mil 622 votos sobre 473 mil 695 de Mojica Morga, es decir, una diferencia de más de 84 mil sufragios.
En el marco de esta conmemoración de la erección del Estado de Guerrero, Astudillo Flores rinde protesta hoy como Gobernador Constitucional para el periodo 2015-2021.
A Astudillo le tocará liderar un estado “ingobernable”, como se ha considerado a Guerrero durante muchos años, tanto que de 1916 a 2015, casi 100 años, sólo siete gobernadores han concluido su periodo para el que fueron electos (Gerardo Rafael Catalán Calvo, Baltazar R. Leyva Mancilla, Rubén Figueroa Figueroa, Alejandro Cervantes Delgado, José Francisco Ruiz Massieu, René Juárez Cisneros y Zeferino Torreblanca Galindo).
Los casos más recientes de gubernaturas truncadas fueron: 1) La separación de su cargo de Rubén Figueroa Alcocer, el 12 de marzo de 1996, tras los asesinatos de miembros de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), en el vado de Aguas Blancas el 28 de junio de 1995, y la asunción como interino de Ángel Aguirre Rivero; y 2) La separación de su cargo como gobernador del propio Aguirre Rivero tras los hechos violentos en Iguala los días 26 y 27 de septiembre en 2014, cuando seis personas murieron a manos de policías municipales y sicarios del grupo delictivo ‘Guerreros Unidos’, que también derivaron la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa.
Héctor Astudillo, sin duda, no es ajeno a los problemas sociales que aquejan a la entidad. Es un “veterano” de la política local y cuenta con una amplia experiencia como legislador y alcalde. Nació en Chilpancingo y cuenta con 57 años de edad al asumir la gubernatura. Es Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México). Fue secretario particular en el último tramo de la administración de José Francisco Ruiz Massieu cuando éste gobernó Guerrero entre 1987-1993. Fue tres veces diputado local: durante la LIV (1993-1996), la LVI (1999-2000) y la LX legislatura (2012-2015). Se desempeñó como presidente municipal de Chilpancingo en dos ocasiones: 1996-1998 y 2009-2012. Fue senador de la República en la LVIII Legislatura federal (2000-2003). En 2005 fue candidato a la gubernatura pero perdió los comicios ante Zeferino Torreblanca Galindo. En 2012 coordinó la campaña de Enrique Peña Nieto en Guerrero. Este año ganó las elecciones y a partir de hoy es gobernador del estado.

Un estado problema

La máxima autoridad del estado reside en el Gobernador Constitucional, que es electo cada seis años. Por su parte, el Congreso del Estado es la asamblea unicamaral de la entidad. La misma se compone de 46 diputados, de los cuales 28 se eligen por mayoría relativa y el resto por el principio de representación proporcional. El Poder Judicial queda en manos del Tribunal Superior del Estado de Guerrero integrado por 13 magistrados numerarios y 5 supernumerarios.
Constantemente Guerrero es comparado metafóricamente con un papel arrugado, para describir la geografía de la entidad. Probablemente Guerrero es, junto con Oaxaca y Chiapas, uno de los estados donde las características geográficas han tenido mayor peso en su desarrollo económico y configuración política. De los casi 64 mil kilómetros que integran su territorio, sólo una octava parte está formada por valles y lagunas, localizadas principalmente en la estrecha franja costera y en la región de Tierra Caliente situada en la depresión del río Balsas. El resto de la superficie, dominada por macizos montañosos de la Sierra Madre del Sur y el Eje Neovolcánico, es extremadamente accidentada.
A lo largo de su historia, la urdimbre de factores geográficos ha dificultado su integración territorial y ha opuesto obstáculos, a veces insalvables, a su crecimiento económico.

Violencia e inseguridad

Héctor Astudillo hereda un estado muy violento. De acuerdo a las últimas estadísticas del Secretariado Ejecutivo de la Comisión Nacional de Seguridad, de enero a septiembre de este año se han registrado al menos mil 484 homicidios dolosos, de los cuales más de la tercera parte han ocurrido en Acapulco, en donde hay un promedio de tres crímenes violentos cada día. Estos representan el 10.66% de los 13 mil 920 homicidios que han ocurrido en todo el país.
Incluso, la semana pasada la organización International Crisis Group calificó como “terrorífica” la situación que se registra en Guerrero debido al nivel de violencia y de desapariciones forzadas, y urgió al presidente Enrique Peña Nieto a que actúe con firmeza para restaurar la confianza de los ciudadanos. También sugirió designar un fiscal especial para que investigue las desapariciones forzadas no resueltas y otras graves violaciones a los derechos humano, tal como también lo había propuesto el propio gobernador Astudillo cuando acudió hace un par de semanas a la ciudad de Chilapa para atender a familiares de desaparecidos, a quienes les propuso crear una fiscalía especial para el caso.
Sin duda, pacificar Guerrero será el reto más importante de Héctor Astudillo. No sólo contener la violencia en las grandes urbes producto de la disputa entre grupos delictivos que se dedican al narcotráfico, sino también bajar los índices de secuestro, extorsión, cobros de piso, y delitos menores como robos a casa-habitación y asaltos, incluso también en materia de robos de auto, donde en Guerrero aumentó de 115 a 137 autos robados por cada 100 mil individuos de 2011 a 2014, superando la media nacional de 133 autos por cada 100 mil. A nivel nacional, durante el mismo periodo, el robo de auto se redujo en 77 casos, pasando de 201 a 133, pero en Guerrero aumentó en 17 casos.
También durante décadas Guerrero ha sido trinchera en la batalla por controlar las zonas de producción de marihuana y amapola. Guerrero tiene la peculiaridad —muy negativa para el estado— de que a la vez es un productor muy importante de amapola, más del 40% de la amapola que se produce en el país, y además de los opiáceos que producen heroína y otros estupefacientes, que la vuelven muy atractiva en el mercado mundial de las drogas y en particular en Estados Unidos, donde ha crecido este consumo. También es un productor importante de mariguana desde hace mucho tiempo.
Para ello, el gobernador tendrá que consolidad el Mando Único policial y depurar los policías del estado y de los 81 municipios, con el total respaldo de los presidentes municipales y del gobierno federal, como ya lo anunció el pasado miércoles 21 el propio secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien dijo que se pondrá en marcha “un nuevo plan de seguridad” con el nuevo gobierno en Guerrero.
También, Astudillo Flores deberá regularizar a las llamadas policías comunitarias, particularmente de la UPOEG y el FUSDEG, que operan al margen de la ley en municipios de la Costa Chica y de la región Centro del estado.
El slogan de “Un Guerrero con Orden y Paz” le da esperanza a miles de guerrerenses que confiaron su voto a Astudillo, y esperan que en poco tiempo se contenga el nivel de violencia.

Pobreza y rezago educativo

De los lastres sociales más añejos para Guerrero sin duda es la pobreza y el rezago educativo. Según datos del Censo de Población y Vivienda 2010 realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), hay 3 millones 388 mil 768 habitantes, de los cuales 2 millones 315 mil subsisten en condiciones de pobreza o pobreza extrema. La desnutrición, consecuencia de la pobreza extrema, cobra alrededor de 3 mil 500 vidas cada año en Guerrero, y la padecen más de 40 mil niños en condiciones de marginación.
Por su parte, datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en 2014, los niveles de pobreza y pobreza extrema en Guerrero disminuyeron 4.5 y 7.2%, en comparación con 2012, sin embargo, el estado es el tercero con mayor índice de pobreza y pobreza extrema a nivel nacional, después de Chiapas y Oaxaca.
El informe presentado en julio pasado detalla que en 2012 el 69.7% de la población en Guerrero estaba en situación de pobreza, es decir 2 millones 525 mil 800 personas, pero para 2014 la cifra disminuyó a 65.2%, lo que significa 2 millones 502 mil 500 personas.
En cuanto a la pobreza extrema, en 2012 el 31.7% de la población en la entidad se encontraba en esa condición, es decir un millón 111 mil 500 personas, y para 2014 la cifra disminuyó a 24.5%, lo que significa 868 mil 100 guerrerenses.
El informe también indica que en 2014 había 12 mil 600 guerrerenses más (1.3%) en rezago educativo, y 206 mil 400 más (23.2) tuvieron acceso al servicio de salud.
Además 20 mil ciudadanos más (0.7%) no tienen acceso a la seguridad social; pero mil 500 más (0.1%) tienen calidad y espacios de la vivienda; 9 mil 900 más (0.5%) accedieron a los servicios básicos de la vivienda y 16 mil 800 más (1.2) tienen acceso a la alimentación.
Pese a los avances conseguidos de 2012 a 2014, Guerrero se encuentra aún entre los tres estados con mayor índice de pobreza y pobreza extrema en el país.
En cuanto a rezago educativo, de acuerdo al Censo de Vivienda y Población 2010 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) 2010, en Guerrero viven 374 mil 327 personas mayores de 15 años que desconocen el alfabeto, es decir, el 16.68% de la población total, lo que coloca al estado en el segundo lugar nacional solo detrás de Chiapas y por arriba de la media nacional que es el 6.9%.
Además, también persiste un rezago educativo importante en este sector. Por ejemplo, de 1970 a 2010 el porcentaje de personas sin primaria terminada pasó del 43.4% al 14.6%, y las personas sin secundaria terminada incrementó del 7.7% al 20.9%.
Para contrarrestar la violencia, los frentes que Héctor Astudillo deberá atacar e invertir recursos, sin duda, será en el combate a la pobreza y la inversión en la educación y cultura. Tendrá que ampliar la cobertura escolar en zonas marginadas y garantizar que todos los niños del estado tengan acceso a la educación básica. Por otro lado, deberá detener el alto índice de deserción escolar y combatir el analfabetismo.

Desempleo y economía

En el ámbito económico, Guerrero se encuentra en el conjunto de las entidades más atrasadas en cuanto a niveles de bienestar. Según la organización México, ¿Cómo Vamos?, Guerrero es el estado con mayor número de empleos informales con 72.3%, además de que el gobierno saliente dejó al 61.1% de su población en pobreza laboral, es decir, sin un ingreso laboral suficientemente elevado como para poder alimentar a todos los integrantes del hogar.
Esta situación de hambre inducida por la falta de ingreso laboral adecuado se encuentra muy por arriba del nivel nacional de 42% y casi 4 puntos porcentuales por encima del valor con el cual la administración tomó el estado en 2011 (57.6%).
Guerrero es hoy el estado con mayor informalidad del país (72.3%), superando a Oaxaca que logró reducir su informalidad y ahora se encuentra 1.9 puntos porcentuales por debajo de Guerrero (69.9%).
En los últimos tres años, Guerrero también redujo sus exportaciones, pasando de exportar el equivalente de 4.1% de su PIB a sólo 3.5%. El dato lo coloca al mismo nivel que Chiapas, un enorme retroceso, ya que hace apenas tres años Chiapas exportaba sólo dos terceras partes de lo que exportaba Guerrero.
Dos luces que permanecieron en verde durante la administración actual fueron la deuda pública y la desigualdad. La deuda se redujo de 1.7% a 1.3% como porcentaje del PIB. El nuestro es de los estados que más redujo su deuda y la tercera a nivel nacional. A nivel nacional, la deuda pasó de 4.6% a 4.5%.
El estado se compone de ocho regiones: Norte, Montaña, Centro, Tierra Caliente, Costa Grande, Costa Chica, Acapulco y la Sierra (recién creada). Cada una de las mismas se distingue por algún factor, ya sean las riquezas naturales, la densidad poblacional o alguna actividad económica. Mientras que en la Costa Chica prolifera la actividad ganadera y en Acapulco destaca la intensa actividad turística; en zonas como la Montaña sobresalen la proporción de grupos indígenas y la mínima urbanización.
Por ello, la riqueza y la población están concentradas en pocos municipios, lo que se traduce en serios contrastes dentro del mismo estado. La agricultura y el sector terciario son las bases de la economía estatal. La actividad agrícola se desarrolla en cerca del 85% de los municipios, aunque una gran parte de la producción se destina al autoconsumo y recientemente sólo aporta el 10% al PIB de la entidad. Por su parte, el turismo y el comercio constituyen poco más del 30% de la actividad económica y han sido apuestas recurrentes por parte de los gobernadores.
Ante este panorama, el gobernador Astudillo deberá incentivar a corto y mediano plazo la economía de la entidad, particularmente en tres rubros: 1) Reactivar el sector turístico, donde —además de los destinos que componen el Triángulo del Sol— deberá promover nacional e internacionalmente otros sitios más que son poco conocidos y visitados; 2) Recuperar la confianza de inversionistas y empresarios para reabrir empresas que cerraron debido a la violencia (principalmente en las regiones Norte, Tierra Caliente y Acapulco), y a su vez, se deberán crear empleos formales para cientos de familias guerrerenses; y 3) Atender el problema del campo que durante varios años estuvo abandonado: hacer que las tierras del estado produzcan y apoyar a los ganaderos y productores con la comercialización de sus productos.
Aunado a esto, Astudillo hereda un grave déficit financiero: un boquete de 5 mil millones de pesos, según declaraciones de Rogelio Ortega. Pero apenas ayer se reiteró que en realidad el déficit financiero que heredará es de 18 mil millones de pesos.
Ante la situación, Astudillo mencionó que pedirá el apoyo financiero del Gobierno federal, y se hará responsable de los adeudos institucionales.

Grupos movilizados y otros retos

Durante su gobierno, Astudillo enfrentará el beligerante activismo de ciertos sectores que durante muchos años se han movilizado para exigir desde mejoras sociales hasta recursos para beneficios particulares. El sector más activo sin duda es la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (CETEG), y el principal motivo en esta ocasión es su oposición a la aplicación de la evaluación docente contemplada en la Reforma Educativa que ellos consideran “punitiva” y que atenta contra la estabilidad laboral.
El 2014 fue sin duda el año más complicado para Guerrero, primero por los hechos violentos suscitados en Iguala que conmocionaron al mundo, y después, las constantes marchas, bloqueos y protestas que afectaron a terceros y ahogaron la economía local.
Además de la CETEG, los normalistas de Ayotzinapa, así como los que integran el Frente Unido de Normales Públicas del Estado de Guerrero (FUNPEG) son otros grupos que sin duda continuarán con sus movilizaciones para exigir plazas docentes automáticas.
El otro sector es el de los padres de los normalistas desaparecidos, quienes con todo el derecho exigen justicia y castigo a los responsables por la barbarie ocurrida en Iguala. Seguramente Astudillo dialogará con ellos para ofrecer su apoyo a fin de llegar a la verdad y a la justicia.
La primera acción va a ser el diálogo con las organizaciones sociales, incluso con las más radicales, como él mismo lo ofreció tras ganar las elecciones, porque si no se pacifica el estado va a ser muy difícil iniciar otros planes de gobierno.
Por otro lado, durante su administración, Astudillo deberá estar atento a otros problemas de índole administrativo. No debe permitir que haya actos de corrupción, nepotismo y su gobierno deberá actuar con total transparencia y rendir cuentas a los ciudadanos que lo llevaron al poder.

Los retos

En Guerrero no se puede seguir haciendo lo mismo. Los gobernantes hacen que medio gobiernan, y los gobernados hacen como que no pasa nada. Por eso hemos llegado a lo que podríamos llamar el Momento negativo guerrerense. Guerrero requiere una cirugía mayor, ideas más imaginativas para solucionar los problemas mayúsculos que hoy enfrenta. Con un rediseño de instituciones y programas gubernamentales que reduzcan la pobreza y la desigualdad rampantes y que den opciones de vida, de desarrollo, a los jóvenes.
El reto de Héctor Astudillo Flores es de dimensiones extraordinarias, por tanto, deberá invertirle un esfuerzo equivalente.

jueves, 22 de octubre de 2015

¿Reinventando a la izquierda mexicana?

Noé Ibáñez Martínez

El pasado 17 de octubre, en un acto en la Unidad Académica de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Guerrero, en Chilpancingo, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas presentó un proyecto de nación denominado Por México Hoy, una organización, según ha reiterado, sin tintes electorales que apuesta por ser una plataforma de participación política directamente para la ciudadanía.
En el evento, al que asistieron ex militantes del PRD nacional y local, y actuales líderes de este partido, tomaron protesta como parte de esta organización, la cual, dijo Cárdenas, busca crear una nueva Constitución en el país y revertir las reformas estructurales promovidas por el gobierno de Enrique Peña Nieto.
En el acto, los oradores arremetieron en contra del PRD en Guerrero: “…el partido que siempre buscó ser gobierno, una vez que lo logró le dio la espalda al pueblo”, criticó Alejandro Encinas.
Agregó que con el PRD en el gobierno “Guerrero se convirtió en un referente de la más descarnada muestra de represalia, violencia y pobreza”, aunque parece que se le olvidó que él y otros líderes más, eran militantes de este partido hasta poco después de los hechos en Iguala.
Por México Hoy se dio a conocer el pasado 3 de octubre en la Ciudad de México, a 11 meses de que Cuauhtémoc Cárdenas renunciara al PRD, partido que fundó en 1989.
En la organización figuran personajes como Porfirio Muñoz Ledo, Alejandro Encinas, el actual coordinador de la bancada del PRD, Miguel Barbosa, el ex líder del sol azteca, Leonel Godoy; así como algunos políticos vinculados con el ex jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, como Mario Delgado y Elías Moreno Brizuela.
No obstante, pese a que el ingeniero Cárdenas niegue rotundamente que vaya a convertir Por México Hoy en un partido político, los escenarios de la política nacional lo encaminan hacia ello, de lo contrario, no tendría sentido de ser. Entonces, ¿Esta nueva organización es una apuesta más para reinventar la izquierda mexicana? ¿En qué posición política-ideológica se coloca?
En declaraciones, el ex candidato a la presidencia de la República asegura que no es importante hablar de izquierdas o de derechas. Lo único que se necesita es “ser patriota y buscar el bienestar del país”.
Para él, no importa la ideología política, así llegara el de derecha o el de izquierda al poder, lo importante es que busquen un verdadero cambio en la actual situación en que está sumergido México.
“Yo lo que esperaría es que llegara un grupo, un equipo. En todo caso una organización que actúe con patriotismo, que busque el beneficio del país y el ejercicio pleno de la soberanía, el beneficio de la gente. No sé si eso quede en la izquierda, en la derecha, arriba o abajo”, reiteró en una entrevista.
A lo largo de la vida del PRD (26 años), en particular, las palabras “reinventar” y/o “refundar” al partido han estado en el vocabulario de los dirigentes tras diversas crisis políticas-electorales sufridas, producto de graves errores y gatopardismos, que no terminan de asimilar. La principal de ella es su forma de hacer política igual que el partido del centro o el de derecha, que al final es difícil distinguir el uno del otro.
“Es el PRI pero vestido de amarillo”, diría el líder comunista Othón Salazar al renunciar a este partido en 1997, ¡hace 18 años! y auguró su fracaso; esto a través de una carta que le envió a Andrés Manuel López Obrador, cuando éste era presidente nacional del PRD.
Es claro que la descomposición del perredismo representada por un grupo (“Los Chuchos”) que tomó el control del partido a partir de 2006, es fundamentalmente moral, como una progresiva pérdida de valores y de aumento de la corrupción. Al mismo tiempo, si de izquierda estamos hablando, es decir, de un proyecto de transformación social, y no sólo del clivaje honestidad/corrupción, la crisis del PRD es política en toda la amplitud de la palabra.
¿El proyecto de Cárdenas buscará ser un contrapeso del PRI, del PRD, o será una escisión más que terminará por pulverizar lo que queda de la izquierda en México?

hist23@gmail.com
@ibanez_marti

jueves, 15 de octubre de 2015

Los autobuses del caso Iguala ¿cuántos fueron?

Noé Ibáñez Martínez
Las declaraciones en esta semana del titular de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, de un supuesto sexto autobús ligado al ataque de los normalistas en Iguala, el quinto autobús que presentó el GIEI y que pudo ser el móvil del ataque y la denuncia de la empresa Estrella de Oro sobre el robo de siete unidades horas antes de los hechos, se convirtieron en una controversia sobre el número de camiones involucrados. Ahora la cuestión es: ¿Cuántos autobuses se ligan realmente al caso Iguala?
Por un lado, en el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) presentado el pasado 6 de septiembre, uno de los puntos controvertidos fue la “aparición” de un quinto autobús ligado a los hechos en Iguala y que pudo haber sido el móvil del ataque a los normalistas.

En el informe se indica que desde el inicio de sus investigaciones, el GIEI tuvo dudas del número de autobuses involucrados en el caso. Mientras los normalistas y la primera consignación realizada por la PGJ hablaban de 5 autobuses (dos Estrella de Oro, dos Costa Line y un Estrella Roja), la investigación de la PGR señalaba —en un principio— que se trataba de 4 autobuses (sin hacer mención al autobús Estrella Roja), a pesar de que dicha información estaba referida incluso en los testimonios de sobrevivientes tomados el mismo día de los hechos e incluidos en el expediente.

El GIEI señala en su informe que este quinto autobús podría ser un elemento clave para explicar los hechos. Según informaciones recabadas, Iguala es un lugar de tráfico de heroína muy importante y los autobuses eran utilizados para esconder y transportar la mercancía.

Por otro lado, el pasado martes 13, el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, informó que se investiga un sexto autobús ligado a los hechos en Iguala el 26 de septiembre de 2014.

Durante una reunión con la Comisión de Derechos Humanos del Senado, el ombudsman nacional destacó que “un punto que ha sido controversial” en el caso es respecto del quinto camión, que de acuerdo al informe del GIEI fue tomado por 14 normalistas y vaciado a punta de balazos por la Policía Federal (PF) a la altura del Palacio de Justicia, en la salida Iguala-Chilpancingo, que fue omitido en el expediente de la PGR. Y luego desapareció del informe oficial que se ha bautizado como “verdad histórica”. Ese camión, dice el informe de los expertos, pudo contener droga o dinero ilícito.

Sobre esto, dijo que la CNDH cuenta con información de un sexto autobús y está desarrollando esa línea de investigación la cual va “muy avanzada”. Aunque se reservó adelantar si este sexto camión llevaba droga, y dijo que prefiere esperar hasta que concluya la investigación.

Finalmente, en el Expediente Ayotzinapa hecho público por la PGR refiere que la empresa Estrella de Oro denunció ante el Ministerio Público de Chilpancingo, el “robo” de siete autobuses a manos de personas que se identificaron como normalistas de Ayotzinapa, horas antes de los ataques, puesto que esos camiones estaban pensados para ser utilizados por los estudiantes para asistir a la marcha del 2 de octubre de 2014 en la Ciudad de México.

En el expediente del caso, específicamente en el tomo 43, página 7, se expone la declaración del abogado de Estrella de Oro, donde relata las características de los siete autobuses robados, y donde habla de dos operadores directamente implicados en la noche del 26 de septiembre, pero uno no fue presentado por incapacidad, y el otro porque se desconocía su paradero, luego que los normalistas “robaran” en octubre su unidad.

En esa declaración del expediente de la averiguación previa AP/PGR/SEIDO/UEIDMS/849/2014 no se puede saber toda la información proporcionada por el jurista puesto que es tachada, sin embargo, se alcanza a leer que la denuncia por los siete autobuses robados se realizó el 25 de septiembre ante un Ministerio Público del fuero común de Chilpancingo con número de averiguación previa BRA/SC/05/2374/2014.

El abogado agregó que existió otras denuncias con la averiguación previa BRA/SC/06/2630/2014, en la cual se reportó el robo de más autobuses, entre ellos el que conducía el otro chofer testigo, quien no fue notificado del citatorio de la PGR y no pudo acudir a declarar.

@ibanez_marti

jueves, 1 de octubre de 2015

Un militar encubierto en Iguala

Noé Ibáñez Martínez

El pasado 24 de septiembre, la titular de la Procuraduría General de la República, Arely Gómez informó que estará disponible para los ciudadanos que la soliciten la versión pública de la investigación sobre los hechos en Iguala, y desde ayer diversos medios nacionales comenzaron a difundir puntos clave que hunden más la llamada “verdad histórica”.
Ahora se sabe que los altos mandos del Ejército dieron seguimiento a la actividad de los normalistas de Ayotzinapa desde su entrada a la ciudad de Iguala y giraron diversas órdenes al personal de tropa a lo largo de la noche en que los estudiantes fueron atacados.
Según la declaración ministerial del coronel José Rodríguez Pérez, comandante del 27 Batallón de Infantería de Iguala, quien estaba al mando de las tropas (600 soldados) durante la noche del 26, revela que tuvo comunicación directa con Felipe Flores Velázquez, ex subdirector de Seguridad Pública de Iguala y a quien se señala como responsable de entregar a los estudiantes a sicarios de Guerreros Unidos.
El comandante del 27 Batallón habló, vía telefónica, con el jefe de la policía de Iguala en el momento en que sus elementos tenían sometidos a los normalistas y éste le dijo que todo estaba bajo “control”.
En el C4 de Iguala, indicó el coronel en su declaración, están desplegados de forma permanente dos militares sin poder de mando y sólo como observadores, quienes le informaron sobre la llegada de los estudiantes a la caseta de cobro de Iguala-Puente de Tixtla a las 19:30 horas.
El mando militar revela que en el Ejército existe Órganos de Búsqueda de Información (OBIS), es decir, soldados desplegados para labores de inteligencia que actúan como civiles.
Al enterarse de la presencia de los normalistas, ordenó a un militar encubierto, que monitoreaba el informe de labores de María de los Ángeles Pineda Villa, que se trasladara a la caseta donde estaban los estudiantes de Ayotzinapa.
“De ahí se informa que solamente estaban los estudiantes en la caseta boteando, información que se corrobora con el personal del C4, de ahí nos informan que un grupo de estudiantes se trasladaban a la Central de Autobuses”.
El militar encubierto acudió a la central y reportó al comandante del 27 Batallón que los estudiantes pretendían llevarse un autobús y ante la resistencia de los empleados de la central, “comienzan a destrozarlo y se apoderan de otros dos autobuses” hacia el centro de la ciudad.
Para esos momentos, sin citar hora exacta, el mando militar tuvo conocimiento, mediante el C4, que los estudiantes tenían en su poder tres autobuses y los policías municipales de Iguala iban tras de ellos”.
En el primer encuentro entre policías  y normalistas, los estudiantes agreden con piedras a los municipales, según lo informado al comandante por el militar encubierto que les siguió la pista a los hechos hasta ese momento.
Por el C4, los militares se enteraron que los normalistas siguieron su camino, y minutos después, “los detienen las patrullas y se observa que las patrullas rodean los camiones, sabemos por el C4 que se encontraban tres patrullas delante de los camiones y tres detrás de los mismos, de ahí, sólo sabemos que se encuentran detenidos estudiantes y camiones por la Policía Municipal”.
Después le informan que tres heridos de bala eran llevados al Hospital General de Iguala, y casi de inmediato, que los policías de Iguala tenían retenidos a estudiantes frente al Palacio de Justicia en Iguala en varios autobuses, es cuando ocurre el intercambio de información entre el comandante y el jefe de la policía local.
El comandante informa que envió una Fuerza de Reacción al Hospital General, luego un comando al lugar donde fueron atacados Los Avispones y otro más al Hospital Teresa, donde informaron que había personas armadas y que habían sacado al personal médico.
De camino al hospital, los militares se toparon con tres autobuses, todos con impactos de armas de alto calibre y dos cuerpos tirados en la acera pero siguieron su camino porque su prioridad era atender un eventual enfrentamiento en el Hospital Teresa.
Al llegar, una persona que se identificó como normalista les abrió la puerta, los militares se abocaron a buscar a las personas armadas, no interactuaron con los normalistas ni les pidieron explicaciones sobre el muchacho herido de bala que se desangraba en la recepción del hospital sólo les ofrecieron llamar una ambulancia.
Los militares recibieron la orden de regresar donde los tres autobuses baleados, y ahí protegieron la escena del crimen en lo que llegaba los peritos. El grupo de militares presenció cómo minutos después regresaron los normalistas a dar una conferencia de prensa. Los militares se limitaron a pedir a la prensa que no alterará la escena y a delimitar un perímetro de seguridad pero tampoco interactuaron con los normalistas.
Casi al amanecer, personal de la Fiscalía General del Estado terminó el levantamiento en las dos escenas del crimen (la de los Avispones y normalistas), sin que se presentaran elementos de la Policía de Iguala, “tras haber proporcionado apoyo en las labores del personal del fuero común, se reincorpora el personal al batallón.


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OTHÓN SALAZAR