martes, 15 de agosto de 2017

¿Un Congreso local omiso?


Disertaciones | Noé Ibáñez Martínez

La presencia de policías comunitarias y el surgimiento de civiles armados que se definen como autodefensas en varios municipios de Guerrero, ha puesto en serias dificultades a la autoridad estatal debido a que éstos operan fuera del marco legal, utilizan armamento exclusivo del Ejército y, en algunos casos, han cometido violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, pese a las voces que han urgido la modificación de la Ley 701 de Reconocimiento, Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas, el Congreso local lleva más de un año de retraso con el tema, el cual debió ser legislado y modificado desde junio de 2016.

No obstante, pareciera que la falta de voluntad política ha prolongado ésta decisión, mientras los civiles armados, adheridos a la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) y al Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), así como otros grupos de autodefensa surgidos a raíz de lo que argumentan, la inseguridad, continúan actuando fuera de la ley y cometen violaciones a derechos humanos; el más reciente de los casos, la masacre de seis integrantes de una familia en la comunidad de San Pedro Cacahuatepec, municipio de Acapulco.

Ante ésta situación, ¿qué espera el Congreso local para legislar y regularizar a las policías comunitarias y los grupos de autodefensa? ¿La modificación a la Ley 701 será parteaguas para poner en orden la actuación de éstos civiles armados y, en consecuencia, frenar la violación a los derechos humanos y hacer valer el estado de derecho?

De acuerdo a lo que se sabe del avance de los legisladores sobre el tema, la Comisión de Justicia trabaja para elaborar el dictamen de reformas a la Ley 701 sobre Reconocimientos, Derechos y Cultura Indígena, para que sea analizado, discutido y, en su caso, aprobado en el próximo periodo ordinario de sesiones que inicia el 13 de septiembre. Luego de que en tres ocasiones dicha ley debió de ser adecuada, pero los diputados no cumplieron.

En opinión de los propios legisladores, la policía comunitaria sólo debe operar en comunidades indígenas, como actualmente ocurre en pueblos de la región de la Montaña y la Costa Chica, donde tiene presencia la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias – Policía Comunitaria (CRAC-PC) que opera bajo la norma regulada en la Ley 701, la cual se pretende modificar para integrar a los demás grupos comunitarios. Incluso, algunos de ellos han presentado sus propuestas: la diputada de Morena, María de Jesús Cisneros Martínez y el diputado de Movimiento Ciudadano, Ricardo Mejía Berdeja, particularmente.

Además, algunas organizaciones sociales como el Consejo de Comunidades Damnificadas de la Montaña de Guerrero y el Frente de Comunidades por la Defensa de los Derechos Colectivos (Frecoddec), han denunciado que la intención del Congreso al prolongar la armonización de la Ley 701, es dejar este marco normativo sin efectos, y criminalizar y desarticular a las policías comunitarias que operan en comunidades indígenas.

Incluso, la propia Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) también entregó al Congreso local sus propuestas. El dirigente de la organización, Bruno Plácido Valerio ha manifestado que su iniciativa consiste en armonizar la Ley 701, pero no sólo en el aspecto de las policías comunitarias, sino de manera integral.

Por su parte, el gobernador Héctor Astudillo Flores se ha pronunciado por la adecuación de la Ley 701 para regular la actuación las policías comunitarias, puntualizando que éstas no pueden suplir la función del Estado de garantizar la seguridad de los ciudadanos, y que se debe trabajar en conjunto con el Ejército y Marina para recuperar el control de la seguridad en zonas donde operan. Por ello, tras las recomendaciones de la CNDH hechas al gobierno del estado (febrero de 2016), el Ejecutivo envió un paquete de iniciativas de reforma constitucional al artículo 14, en materia de seguridad pública, prevención del delito y del sistema de faltas de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, las cuales ya fueron aprobadas y sólo quedó pendiente la iniciativa de reformas a la Ley 701.

Mientras tanto, habrá que esperar si en septiembre, cuando inicie el periodo de sesiones, se pueda definir una propuesta sólida y sea analizada y, en su caso aprobada, con el objetivo de fortalecer el estado de derecho y recuperar el control de las zonas donde operan estos civiles armados, que de acuerdo a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, tienen presencia en el 68 por ciento del territorio estatal, y en tres años, se contabilizan al menos 13 organizaciones.

Lo grave que podría ocurrir es que los diputados continúen omisos y alargando la fecha para la armonización de la ley, ignorando, además, la recomendación de la CNDH de “analizar las condiciones bajo las cuales se encuentran los municipios donde tienen presencia los civiles armados y tomar medidas para reestablecer el orden jurídico y la gobernabilidad”, ya que en cualquier momento, podrían ocurrir más enfrentamientos, acciones que vulneren los derechos humanos y, desde luego, hacer ver la incapacidad del Estado para tomar el control de la seguridad en éstas zonas.

jueves, 14 de enero de 2016

La larga agonía del PRD


Disertaciones | Noé Ibáñez Martínez

La indisciplina de las corrientes o ‘tribus’ y la ausencia de un liderazgo para mantener la cohesión, llevó nuevamente al PRD esta semana a exhibir la crisis política por la que atraviesa y que viene arrastrando desde hace varios años, alargando solo su agonía.
La causa esta vez fue el desacuerdo de sus corrientes con la estrategia de alianzas electorales con el PAN planteada por su presidente Agustín Basave, en los estados donde habrá elecciones para gobernador en junio de este año.
El propio Basave amagó primero con renunciar a la dirigencia si no se concretaba la alianza con el Partido Acción Nacional, y después lo hizo oficial ante el Comité Ejecutivo Nacional, horas antes de que las ‘tribus’ finalmente aceptaran ir en coalición en los estados de Veracruz y Oaxaca.
Tras esto, el dirigente aceptó quedarse en su puesto y justificó que su amago con renunciar no se debía a un chantaje o un berrinche, sino como presidente no tenía autoridad. Admitió que el PRD no está en su mejor momento, “pero podemos lograr buenos resultados”, afirmó.
La designación de Agustín Basave como presidente del sol azteca suponía el reconocimiento —aun a regañadientes— de un arbitraje interno entre las corrientes en pugna y la oferta de un liderazgo confiable hacia el exterior del partido. Pero ningún árbitro puede cumplir su labor si los jugadores ignoran de plano sus decisiones y si el arbitraje carece de reglas mínimas exigibles para todos los contendientes. Es más, si lo único que buscan las corrientes es conservar o incrementar sus cuotas de poder y/o manipular a los integrantes de la dirigencia nacional.
El PRD ya había venido dilapidando la militancia de varios de sus fundadores originales —y de manera destacada las de sus candidatos presidenciales Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador— y ya había agotado la posibilidad de establecer un liderazgo interno aceptado por sus propias corrientes.
Además, el PRD también enfrenta los embates políticos de Morena, que se ha convertido en su principal amenaza para ser la principal fuerza electoral opositora del país. Asimismo, los reiterados errores de sus representes en gobiernos locales se reflejó en el descalabro electoral que sufrió el partido en las elecciones de 2015.
Para perdurar en el largo plazo, el PRD tendría que volver a nacer. Sin embargo, a estas alturas resulta por lo menos difícil imaginar cómo podría detenerse la maquinaria política que lo está destruyendo, cómo podrían sus corrientes comprender que se han vuelto enemigas de sus propias aspiraciones, cómo podría diseñarse un nuevo programa político y quién podría asumir un liderazgo capaz de disciplinar a sus militantes.
En 2018, seguramente habrá un recuadro con el sello del PRD en las boletas electorales, pero será muy difícil saber qué significarán esas siglas, moribundas por la tragedia de sus depredadores; o quizás como último intento para sobrevivir buscarán también ir en alianza con el PAN por la Presidencia.
No obstante, la razón de fondo de la crisis en el PRD es mucho más grave: ese partido ha venido perdiendo cohesión interna, identidad ideológica y liderazgo. Tres condiciones sin las cuales ningún partido podría sobrevivir mucho tiempo.
Lo cierto es que hace tiempo que el PRD dejó de ser un partido para convertirse en una franquicia para las ‘tribus’, principales causantes de su evidente e inevitable destrucción.

hist23@gmail.com

viernes, 8 de enero de 2016

Violencia acorta esperanza de vida de los guerrerenses


Disertaciones | Noé Ibáñez Martínez

Un nuevo estudio publicado en la revista estadounidense Health Affairs revela que la violencia vinculada al crimen organizado en México hizo descender casi siete meses y medio la esperanza de vida de los mexicanos; incluso, los expertos aseguran que rompe la tendencia al alza registrada en el país desde la fase armada de la Revolución Mexicana (1910-1917).
El estudio, publicado el pasado martes, dice que “el aumento de los homicidios está en el corazón” del fenómeno de la disminución de la esperanza de vida aunque las muertes por diabetes también han tenido que ver.
Según el informe, la esperanza de vida de los hombres mexicanos bajó en seis décimas partes de año, es decir, casi 7 meses y medio, del año 2000 al 2010, descenso que se produjo principalmente en la segunda mitad de la década.
En 2010, según datos oficiales, la media de vida para los mexicanos se situaba en 77 años para las mujeres y 71 para los hombres.
La gran ofensiva de México contra los cárteles de la droga comenzó en 2006 y la tasa de homicidios pasó de 9,5 por 100.000 habitantes en 2005 a más de 22 en 2010.
“El nivel de homicidios sin precedentes a partir de 2005 hizo que la tendencia de aumento en la esperanza de vida se revirtiera en los hombres y se ralentizara en las mujeres en la mayoría de los estados”, indica el estudio de José Manuel Aburto de la Escuela de Demografía Doctoral Europea; Hiram Beltrán Sánchez, de la Universidad de California-Los Ángeles; y dos autores más.
Los cinco estados más afectados por esta situación son: Chihuahua, Sinaloa, Durango, Guerrero y Nayarit, donde los hombres perdieron una media de un año de esperanza de vida entre 2005 y 2010, incluso en Chihuahua el descenso fue alarmante y llegó a los 3 años.
Para 2010, la esperanza de vida con respecto al año 2000 había bajado en dos tercios de los estados mexicanos a pesar de los avanzas en ciertos programas de salud.
El estudio muestra también que hay diez veces más posibilidades de que sean hombres los afectados por los asesinatos vinculados al crimen organizado ya los maten en ejecuciones, tiroteos o guerras fratricidas entre los propios cárteles.
Juan Eugenio Hernández, un epidemiólogo del Centro de Información para las Decisiones en Salud Pública, destacó que se trata de la primera bajada en la esperanza de vida de los mexicanos desde la época de la Revolución (1910-1917).
Hernández, que no participó en el estudio de Health Affairs, coincidió en que “la violencia tiene un gran impacto en la esperanza de vida sobre todo de los hombres en varios estados del norte de México y en Michoacán y Guerrero”, y recordó que los investigadores ya habían alertado que este impacto en la longevidad de los mexicanos.
La esperanza de vida en México había ido en aumento de forma constante y de 1940 a 2000 se habían ganado en torno a 4 años de longevidad por década.
Según el INEGI, la esperanza de vida de los hombres mexicanos ha vuelto a subir en 2014 hasta los 72 años. En 2014 también hubo una reducción de los asesinatos de los 22 por cada 100 mil habitantes de 2010 a 16 por cada 100 mil.
En julio de 2015, el Observatorio Nacional Ciudadano presentó el informe Homicidio: una mirada a la violencia en México, donde también reveló que en 10 años, de 2003 a 2013, la esperanza de vida de los mexicanos se redujo en promedio cinco meses, y particularmente en Guerrero, el descenso fue de 1.21 años.
El año pasado, el Instituto por la Economía y la Paz informó que Guerrero era la entidad más violenta del país, y tres de sus ciudades de más de 100 mil habitantes superaron la tasa de homicidios dolosos tan solo en 2014: Acapulco (70), Chilpancingo (64) e Iguala (18).

hist23@gmail.com

miércoles, 18 de noviembre de 2015

La reforma venidera en las Escuelas Normales

Disertaciones | Noé Ibáñez Martínez

Las declaraciones en los últimos días del secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, sobre una eminente reforma en febrero del próximo año para modernizar las 449 Escuelas Normales en el país, 17 de ellas Rurales, ha despertado la inquietud sobre el sentido en que serán enfocados dichos cambios.
Hasta el momento, Nuño Mayer solo ha revelado que algunos de los objetivos son la modernización, la profesionalización docente y el fortalecimiento de la educación inicial, aunque ha sido enfático en señalar que todas las actividades de dichas escuelas deberán estar “apegadas a la ley”, sobre todo tras los señalamientos de una presunta infiltración de un grupo del crimen organizado en la Normal de Ayotzinapa.
Es claro que todo esto es a consecuencia de que existe un histórico abandono gubernamental hacia las Escuelas Normales, particularmente las Rurales, por lo que éstas se han volcado hacia la lucha y resistencia para enfrentar dicho abandono.
Han enfrentado un ataque frontal desde la época de Manuel Ávila Camacho, por lo que llevan muchos años en su lucha por una educación pública y masiva. Por ejemplo, en el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, se ordenó el cierre de 18 escuelas normales, desde ese momento, se han realizado diversos intentos por desaparecer estos centros educativos, al ser considerados “cuna de guerrilleros”.
Cabe recordar que las Normales Rurales nacen en la época post revolucionaria, a iniciativa de José Vasconcelos, en un momento en que la mayor parte de la población era analfabeta. En esos tiempos, el país no contaba con gente capacitada para alfabetizar a la sociedad, ahí surgen estas escuelas, y con Lázaro Cárdenas cambia el modelo a una educación socialista, la cual predomina actualmente en muchas de ellas.
No obstante, los niveles educativos son muy bajos, y esto se refleja en las diversas evaluaciones realizadas. De acuerdo con el Informe 2015 Los Docentes en México, entregado al Senado de la República por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), 60% de los egresados de las escuelas normales del país carece del perfil idóneo para ser maestro.
Además, el INEE mostró al Senado que el 59% de quienes estudian para ser maestros; es decir, 78 mil jóvenes, provienen de familias cuyos ingresos están por debajo de la línea de bienestar mínimo definida por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), y como consecuencia, carecen de una formación académica sólida al venir de sistemas educativos deficientes.
El INEE recomendó que para éstos jóvenes, no solamente se les otorgue una beca académica, sino también programas propedéuticos y de refuerzo, remediales y de apoyo durante el tiempo que están estudiando para evitar que se tengan que ir y para lograr que sus resultados sean los adecuados, y que pasen el examen de admisión de ingreso a la docencia.
Sin embargo, este interés por mejorar la calidad de las normales rurales contraviene a las acciones del gobierno federal. Por ejemplo, en el Presupuesto de Egresos para el próximo año desapareció el fondo para mantener a las Escuelas Normales Rurales que anunció el presidente Enrique Peña Nieto para fortalecer a estas instituciones, tras la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa.
Este apoyo tenía contemplados 400 millones de pesos como parte del Ramo 11 del Presupuesto de Egresos de la Federación, dedicado al sector educativo y al gasto de la Secretaría de Educación Pública, para el Programa de Fortalecimiento de la Calidad en Instituciones Educativas, en específico para el Programa de Apoyo para Escuelas Normales Rurales.
Ante este panorama, la SEP deberá iniciar mesas de análisis entre académicos, docentes, padres de familia, representantes de alumnos, autoridades educativas y miembros de la sociedad civil, a fin de establecer las nuevas bases de los modelos educativos que se adapten a las necesidades de las normales; de lo contrario, las autoridades seguirán encontrando resistencias en estos centros educativos.

hist23@gmail.com
@ibanez_marti

miércoles, 11 de noviembre de 2015

¿Intervención internacional en Guerrero?

Disertaciones | Noé Ibáñez Martínez

Guerrero es hoy es el estado más violento del país. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) revelan que permanece como la entidad con mayor incidencia por homicidio doloso al superar la tasa nacional por cada 100 mil habitantes en 296.05%.
De enero a septiembre de este año se han registrado al menos mil 500 homicidios dolosos, de los cuales más de la tercera parte han ocurrido en Acapulco, en donde hay un promedio de tres crímenes violentos cada día.
Ante esta situación, diversas organizaciones internacionales de derechos humanos han urgido al gobierno mexicano tomar acciones drásticas para frenar la ola de violencia y la crisis en la impartición de justicia en Guerrero.
Una de ellas, el International Crisis Group calificó como “terrorífica” la situación en Guerrero debido al nivel de violencia y de desapariciones forzadas, y es una de las organizaciones que se ha pronunciado a que se designe un fiscal especial para que investigue las desapariciones forzadas no resueltas.
Con motivo de su informe, “Desaparecidos. Justicia denegada en Guerrero, México”, Mary Speck, directora del proyecto para México y Centroamérica de Crisis Group, dijo ayer que la situación en Guerrero “es preocupante por varias cosas, no sólo por el caso Ayotzinapa: es un estado con una historia de impunidad muy larga, desde los años 70. Es un estado, también, productor de amapola… y es también de interés de la comunidad internacional solucionar y mejorar la situación de Guerrero”.
Por su parte, la organización Open Society Justice Initiative presentó este martes a diputados del Congreso local el informe titulado “Justicia fallida en el estado de Guerrero”, donde les hicieron saber que la procuración de justicia en el estado es “un completo desastre”, y en el extranjero la entidad es conocida como “fosalandia”, que, desde luego, tiene que ver con los 20 mil muertos que se apilan a la fecha desde 2005, muchos de ellos encontrados en fosas clandestinas.
Aunado a ello, Guerrero cuenta con la peor policía en materia de desarrollo, capacitación y control y confianza, según informe que presentó el pasado lunes la organización Causa en Común. De 180 efectivos evaluados de enero a junio, 49.4% no aprobó los exámenes de confianza. En ese periodo el promedio nacional de agentes reprobados fue de 17.2%.
Pero también es uno de los estados más armados, ocupa el segundo lugar nacional en registro de armas para seguridad y legítima defensa ante la Secretaría de la Defensa Nacional, la cual emitió en Guerrero 30 mil 689 registros entre 2005 y 2015, sólo después de Michoacán donde se registraron 53 mil 246 armas de fuego.
Este martes, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong afirmó que el clima de inseguridad en Guerrero es consecuencia de que los ex gobernadores Ángel Aguirre y Rogelio Ortega no atendieron las recomendaciones del gobierno federal en materia de formación policiaca y controles de confianza.
El mensaje parece ser claro: si desde el gobierno del estado no hay voluntad, la situación no cambiará. Por ello la urgencia de las organizaciones de una intervención internacional en la entidad y comenzar prácticamente de cero, lo cual daría mucha credibilidad a las cientos de familias que buscan a los suyos tanto en Iguala como en Chilapa, y otras ciudades del estado.
Ojalá esta vez la coordinación federación-estado fluya de manera óptima, para que en un mediano plazo se frene la ola de violencia que desangra a Guerrero. Y ojalá que las mismas autoridades se den cuenta de la situación crítica que atraviesa el estado, porque es inadmisible que organizaciones internacionales vengan a decirles a los diputados que la justicia en el estado donde viven “está mal”, y que Guerrero “es el ejemplo de la falta de esperanza y de que nada puede cambiar”. Aquí todos tenemos que sobrevivir, hasta el tigre “Ankor” que se escapó en Coyuca de Benítez, que de acuerdo al diario El País, el felino “tendrá que intentar sobrevivir en la tierra donde el narcotráfico ha dejado sembrado de cadáveres”.

OTHÓN SALAZAR